«Los grandes beneficiados del carnaval de la mega corrupción no son los políticos sino los empresarios, los inversionistas de campaña, los oportunistas que se dedican al lobismo gubernamental. Son los amigos de los funcionarios, que nunca hicieron vida partidaria pero que de repente son puestos al frente de departamentos con delicadas funciones, como financieros, administrativos o compras, puestos en los …


