Muchos de los acontecimientos de la República Dominicana son dignos de estudios profundos. Pero pasan sin pena ni gloria, como si a nadie le importara. Sin embargo, por sus características y manipulaciones, deberían ser de la preocupación para los sectores educados. Parece que nuestros dirigentes están seguros de que la generalidad de los dominicanos somos tontos, para no decir idiotas. …


