Un caro y opíparo almuerzo servido en el Palacio Nacional a los ejecutivos de medios de comunicación favoritos del nuevo régimen, fue el majestuoso marco desde el cual el presidente Luis Abinader, rodeado de unos cuantos ministros, reiteró las justificaciones economicistas que todo el mundo conoce para las alzas exorbitantes de la canasta familiar: que los precios internacionales del petróleo …


