CRISIS DE CONFIANZA EN EL CONSEJO NACIONAL DE LA MAGISTRATURA
Por Melvin Matthews.
La renuncia de cuatro jueces de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) a ser evaluados por el poderoso Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), en principio revela una falta de confianza en los integrantes del órgano evaluador, expone un profundo significado institucional, legal y político ante la sociedad dominicana y condiciona la calidad de los futuros exámenes para ingresar o permanecer en las Altas Cortes.
El hecho de que el doctor Luis Henry Molina, presidente de la SCJ, junto a los magistrados Nancy Salcedo Fernández, María Garabito Ramírez y Manuel Ramón Herrera Carbuccia declinaran, libre y voluntariamente, someterse al escrutinio del CNM, sugiere que no se sienten en buenos términos con los consejeros, que “no habían atado cabos sueltos con ellos”, o, en última instancia, los embargó el temor ser rechazados públicamente.
En particular, Molina y la jueza Salcedo, quienes han conocido los intríngulis, “o como se bate el cobre” dentro de este grupo de funcionarios y legisladores, pues compartieron selecciones juntos a partir del año 2020, desde que los políticos predominantes en el CNM representan al oficialista PRM y al opositor la Fuerza del Pueblo.
El común denominador de los magistrados renunciantes subyace en que fueron evaluados en el 2019, cuando el CNM era presidido por Danilo Medina, e integrado por el entonces Procurador General, Jean Alain Rodríguez (actualmente procesado por corrupción), Mariano Germán, presidente de la SCJ, Fran Euclides Soto Peña, juez, el fenecido Reinaldo Pared Pérez, titular del Senado, José Ignacio Paliza, senador representante de la entonces primera mayoría legislativa, hoy Ministro de la Presidencia y Josefa Castillo, diputada del PRM, funcionaria del actual gobierno, La presidencia de la Cámara de Diputados fue ocupada sucesivamente por tres legisladores peledeistas, Lucia Medina Sánchez, Rubén Maldonado y Radhames Camacho Cuevas.
El problema está en que la evaluación de desempeño es un mandato constitucional establecido en el artículo 181 de la Carta Magna, ejecutable obligatoriamente al cumplirse siete años en la Corte. Asimismo, se evalúan los jueces del Tribunal Constitucional y los del Tribunal Superior Electoral (TSE).
Al acogerse a lo previsto en la Ley de Carrera Judicial y el Reglamento 2-25 de evaluación de desempeño, las declinaciones significan que cesarán formalmente en sus funciones, pero permanecerán en sus puestos únicamente hasta que el CNM concluya el proceso seleccionando a los sustitutos a más tardar en octubre, según se ha anunciado.
La decisión deja cuatro vacantes inmediatas en la máxima estructura del Poder Judicial: la presidencia de la SCJ y del Consejo del Poder Judicial, Molina; la primera sustitución de la presidencia y dirección de la Tercera Sala, Herrera Carbuccia; la segunda sustitución de la presidencia, Salcedo, y un asiento clave en la Segunda Sala Penal, que ocupa María Garabito.
¿Cómo se vota en el CNM? Son ocho miembros, cinco políticos (los presidentes de la República, el Senado y Diputados) y dos legisladores de la mayoría opositora, más tres juristas (el presidente de la SCJ, un juez escogido por el pleno de este tribunal y el presidente del Tribunal Constitucional. Las decisiones del Consejo y la elección de los jueces de las altas cortes se aprueban con el voto favorable de, al menos, 5 de sus miembros presentes, que pueden ser de los políticos. Existe un voto calificado que corresponde al presidente Luis Abinader, que lo emite en caso de empate.
Conclusión: se requiere estar en buenos términos con el lado político del CNM para permanecer o acceder a juez de la Suprema Corte de Justicia.
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